El sol y las sequías
No me queda más que recordar que alguna vez tuve todo, que tuve alas y que podía flotar.
Cuando el tiempo no cede el temor va en aumento,
quiero ver un cielo nuevo, quiero estar en mi elemento.
Yo no entiendo muchas cosas de la vida,
pero sé que soy esclavo de deseos tan humanos.
No me queda más que recordar que alguna vez mi nombre fue motor de una ilusión,
que yo toqué con estas manos el amor, y una piel temerosa que no resistió el dolor.
Sí, han pasado varios años y no te he visto desde entonces...
Si al decirte que eres muchas memorias recurrentes tú me llegas a decir lo mismo...
yo podría hundirme en mi cerebro
temería todo lo que veo
besar tus labios me haría llorar
porque yo sería como un sol que alumbra las sequías
y en lugar de avanzar retrocedería
por eso no me queda más que recordar.
